Nacido en Rosario en 1963, Roberto Argüello fue campeón del Orange Bowl, sparring de Pete Sampras y número 38 del ranking ATP. Tras un servicio militar que frenó su carrera y años difíciles, hoy reconstruye su vida en El Salvador.
Roberto Argüello nació en 1963 en el barrio rosarino de Echesortu. Su padre, Roberto, era metalúrgico, y su madre, Eduarda, ama de casa; fue hijo único. Comenzó a jugar al tenis a los cuatro años en el club Remeros Alberdi, frente al río Paraná. Sus padres jugaban al tenis y él corría detrás de la pelota con una raqueta de madera de 400 gramos, demasiado pesada para levantarla con una mano, por lo que aprendió a pegarle con ambas manos.
Un profesor del club le dijo a su padre: “Cuando su hijo sea grande va a haber que pagar para verlo jugar”. Argüello ganó el Orange Bowl Sub 14 en 1977 y el Sub 18 en diciembre de 1981. Se sentía listo para el salto profesional, pero en 1982 fue citado para la Copa Davis y luego debió cumplir con el servicio militar, lo que interrumpió su ascenso y le hizo perder puntos en el ranking.
Tras un año retomó su carrera y en su segundo torneo oficial ganó un título ATP en Venecia, en 1983. Llegó a ser número 38 del mundo en abril de 1984 y jugó dos series de Copa Davis para Argentina junto a Guillermo Vilas y José Luis Clerc.
Zurdo natural, sacaba con esa mano pero golpeaba tanto el drive como el revés con dos manos, una característica inusual que desconcertaba a sus rivales. “Era un gran beneficio. Con los efectos y ángulos confundía al otro, que no sabía dónde estaba parado”, recuerda.
Tras su carrera como jugador, fue sparring de Pete Sampras y vivió épocas tormentosas en las que sintió haber “tocado fondo”. Desde octubre de 2024 reside en El Salvador, donde logró salir adelante emocional y físicamente.
