Donald Trump negó que Israel lo instara a un conflicto con Irán, mientras las negociaciones de paz enfrentan obstáculos tras incidentes en el estrecho de Ormuz y declaraciones de la Unión Europea sobre Israel.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, desmintió a través de su plataforma Truth Social que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo hubiera convencido de entrar en guerra con Irán. «Israel nunca me convenció para entrar en guerra con Irán; lo que sí lo hizo fueron los resultados del 7 de octubre», afirmó, reiterando su postura de que Irán no debe poseer armas nucleares.
Mientras tanto, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que debían reanudarse en Islamabad con mediación paquistaní, se encuentran en un punto muerto. La incertidumbre aumentó después de que Estados Unidos interceptara un buque de carga con bandera iraní en el estrecho de Ormuz, a lo que siguieron ataques con drones contra buques estadounidenses en la zona, según medios iraníes. Teherán aún no confirmó su participación en las nuevas conversaciones.
En otro frente, el canciller español, José Manuel Albares, planteó que la Unión Europea (UE) evalúe romper su acuerdo de asociación con Israel, argumentando que la UE solo debe relacionarse con países que respeten los derechos humanos. Sus declaraciones anteceden a una reunión de ministros de Exteriores en Bruselas.
El presidente iraní, Massoud Pezeshkian, y el mandatario chino, Xi Jinping, hicieron llamados a la calma. Pezeshkian subrayó que «la guerra no beneficia a nadie» y abogó por vías diplomáticas, mientras que Xi Jinping, en diálogo con el príncipe heredero saudí, pidió garantizar el libre tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz.
Finalmente, el papa León XIV, durante su gira por África, criticó la explotación y la opresión en el mundo, en lo que se percibe como un mensaje dirigido a los líderes globales.
