Una denuncia judicial presentada por un diputado cercano a Karina Milei contra usuarios vinculados al asesor Santiago Caputo desató una crisis pública en el oficialismo, evidenciando fracturas internas que trascienden el ámbito virtual.
En medio de los homenajes a la figura del actor y político Luis ‘Beto’ Brandoni, el escenario político nacional se ve atravesado por tensiones internas dentro del espacio oficialista, La Libertad Avanza. La situación se desencadenó a partir de una denuncia penal presentada por el diputado nacional Sebastián Pareja, identificado como mano derecha de Karina Milei, contra usuarios de redes sociales asociados al asesor presidencial Santiago Caputo.
Como consecuencia de la acción judicial, once usuarios fueron citados a prestar declaración indagatoria por la fiscal Celsa Ramírez. Este hecho generó una fuerte reacción en línea por parte de simpatizantes de Caputo, quienes cuestionaron la denuncia. La disputa escaló públicamente cuando la diputada nacional Lilia Lemoine, alineada con los hermanos Milei, respondió a las críticas, generando un intercambio agresivo en plataformas como X (Twitter).
El conflicto tomó mayor dimensión luego de que el presidente Javier Milei respaldara públicamente a Lemoine a través de un mensaje en su cuenta de X, con la frase «Lilia tiene razón». Esta intervención fue interpretada por usuarios afines a Caputo como un posicionamiento del mandatario en la disputa, lo que derivó en una catarata de críticas e insultos hacia la figura presidencial desde sectores que se declaran adherentes a su gobierno.
Analistas políticos señalan que esta crisis pública, desarrollada principalmente en el hábitat digital del oficialismo, refleja enfrentamientos más profundos en la estructura de poder del Gobierno. La agresividad de los intercambios, que suele dirigirse hacia opositores o periodistas, se ha vuelto hacia adentro, exponiendo fracturas internas. Si bien el oficialismo ha demostrado un manejo instrumental de las redes sociales, este episodio muestra los riesgos de que los conflictos internos se ventilen de manera pública y afecten la cohesión del espacio político.
La situación se enmarca en un contexto donde, según observadores, la administración de Javier Milei aparece como el principal actor en la escena política, con una oposición fragmentada. Sin embargo, especialistas advierten que la gestión de este tipo de conflictos internos de manera pública podría generar un desgaste prematuro, aun en un escenario de aparente fortaleza electoral.
