El documental ‘Avicii: I’m Tim’ revisa la vida y obra del DJ sueco, analizando los factores que incidieron en su fallecimiento y su impacto en la conversación sobre salud mental en la industria musical.
Este 20 de abril se cumplen ocho años del fallecimiento de Tim Bergling, el artista sueco conocido mundialmente como Avicii. Su muerte en 2018 generó un amplio debate global sobre la salud mental, las adicciones y las presiones dentro de la industria del entretenimiento. La plataforma Netflix ha puesto nuevamente el foco en su figura con la difusión del documental ‘Avicii: I’m Tim’, que aborda su trayectoria profesional y sus conflictos personales.
Avicii, quien a los 28 años se había consolidado como uno de los DJs más influyentes del planeta, enfrentó desde joven episodios de ansiedad y depresión. Según reflejan documentos y testimonios recogidos en el filme, estas condiciones se agravaron debido a una exigente agenda de giras. Su entorno cercano detectó síntomas de aislamiento y agotamiento, que el artista intentó manejar a través de la música, la meditación y tratamientos médicos.
Un punto de inflexión ocurrió en 2012, cuando una pancreatitis aguda, vinculada al consumo excesivo de alcohol, lo obligó a ser hospitalizado. Durante ese proceso, el uso de opioides para el dolor generó una dependencia. Entre 2012 y 2014, el DJ atravesó múltiples internaciones y cirugías que afectaron su estabilidad. Sus diarios personales reflejaron que el alcohol y los medicamentos se convirtieron en un refugio, creando un círculo vicioso.
El documental señala que la presión por mantener el éxito fue un factor central en su deterioro. Su retiro de los escenarios en 2016 fue un intento por encontrar equilibrio, aunque la depresión persistió. En abril de 2018, el artista viajó a Omán con amigos. Su comportamiento allí –meditando durante horas, con pérdida de apetito y signos de profundo sufrimiento– alertó a su círculo. Un día después de que un amigo diera aviso a la familia, Bergling fue encontrado sin vida. Las autoridades omaníes descartaron la intervención de terceros y confirmaron una muerte autoinfligida, causada por una hemorragia fatal.
Tras su partida, su familia creó la Fundación Tim Bergling, dedicada a la prevención del suicidio y la promoción de la salud mental. Su historia impulsó cambios y debates sobre el cuidado emocional de los artistas a nivel mundial. Musicalmente, Avicii dejó un legado perdurable con éxitos como ‘Levels’ y ‘Wake Me Up’, fusionando el EDM con folk, pop y country, lo que amplió el alcance del género e influyó en una generación de productores.
