InicioEconomíaLa empresa alemana Helm cierra su filial en Argentina tras 23 años

La empresa alemana Helm cierra su filial en Argentina tras 23 años

La compañía alemana Helm, dedicada a la producción de agroquímicos, abandonará el país este año debido a demoras en la devolución de impuestos y la caída de márgenes. La firma, que facturaba entre 30 y 40 millones de dólares anuales, ya comenzó a desvincular a su personal.

Después de 23 años de operar en la Argentina con una filial propia, la empresa alemana Helm, dedicada a productos de protección de cultivos, comenzó a preparar su salida del país. La decisión, tomada desde la cúpula global de la compañía, responde a dos motivos principales: el “riesgo financiero” por la prolongada demora en el cobro de la devolución de diversos impuestos retenidos y una fuerte caída del margen del negocio en el país.

La salida de la firma se hará efectiva este mismo año. En la empresa confirmaron la novedad, pero declinaron hacer más comentarios. No obstante, este medio pudo reconstruir las razones que llevaron a la decisión a partir del circuito de distribuidores de la compañía, ya avisados de la discontinuidad de la operatoria.

“Las actividades comerciales cesan este año. Se está liquidando el stock de productos, pero no formulando [nuevos productos] ni importando”, confiaron a este medio desde el circuito comercial al tanto del proceso. La firma realizaba un 70% de formulación local en plantas de terceros y un 30% con diversas importaciones. Helm desarrolló un plantel de 30 empleados en el país y la mitad de ellos ya fueron desafectados.

En todo el mundo posee oficinas propias y alianzas en más de 30 países. En la Argentina rondaba una facturación de entre 30 y 40 millones de dólares, pero el margen “se destruyó” a la mitad en los últimos años. Vale recordar que el mercado de agroquímicos, donde se desempeña Helm, estuvo muy sensible en los últimos años a los cambios políticos y de la economía. Llegó a tener una facturación de US$4300 millones en 2023 en medio de la inflación que llevaba a los productores a cubrirse con la compra de productos cada vez que convertían sus granos en pesos, pero después cayó, el año pasado, a unos US$2700 millones en un proceso donde los precios de los agroquímicos tuvieron una corrección a la baja.

De acuerdo a la reconstrucción que pudo hacer este medio a partir de distintas fuentes al tanto del proceso de salida informado a los distribuidores, el factor clave que precipitó la salida del país vino por el lado de lo que identificaron como un “riesgo financiero”. Una fuente lo sintetizó así: “Son todas esas cosas que no te las devuelven rápidamente”. Luego amplió que la compañía, impactada también por costos que treparon entre un 10 y un 15% por año, tiene una cifra cercana a los US$5 millones que están en impuestos que no ha podido todavía recuperar.

“Tienen retenidos el Impuesto PAIS, ingresos brutos de las provincias, IVA, anticipos de ganancias”, detallaron en el canal comercial. Respecto del Impuesto PAIS, que finalizó el 23 de diciembre de 2024 y se aplicaba a operaciones en moneda extranjera, un 35%, explicaron, se está devolviendo en 24 cuotas por diferencias de alícuotas entre que se importaba la mercadería y se nacionalizaba. Sin embargo, indicaron, hay un 65% que está “clavado”. Por ese porcentaje quedó un crédito que no es de libre disponibilidad y no se puede usar para pagar, por ejemplo, IVA. Hay firmas presentando recursos administrativos ante las autoridades económicas para que se acelere el proceso.

Carlos Salvador, un experimentado referente del negocio del mercado de los agroquímicos, reflexionó sobre la decisión que tomó Helm. “La salida del mercado de agroquímicos de la Argentina de la empresa alemana Helm es un caso que considero de interés para analizar las causas que llevaron a esta decisión. Básicamente están en la gran cantidad de impuestos que se acumulan como créditos fiscales y los cuales afectan el cash flow de este tipo de empresas que, por su tamaño, no pueden sostenerse por largo tiempo. En el proceso que el Gobierno está llevando adelante de recortes de estos y otros impuestos debería ser un llamado de atención para acelerar el mismo, en especial por estar afectando a empresas ligadas al sector agropecuario, el cual es un motor importantísimo para la economía del país, como lo está demostrando este año”, señaló. Salvador fue presidente de la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), donde están las multinacionales del sector, y titular de la discontinuada Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria (ACTA). Hoy maneja Jord BioScience, BioGrow y es operation manager de Native BioScience.

De acuerdo a lo que pudo saber este medio con las fuentes consultadas, en la compañía no responsabilizan al gobierno actual por la situación de arrastre con los impuestos, pero ven que es algo que la Argentina no ha solucionado y tiene un peso en lo fiscal. “Son cosas que no se modificaron y hoy generan un impacto”, detallaron en el circuito de quienes operan con la compañía. Además del tema financiero, la salida también estuvo determinada por la caída del margen del negocio. No solo cayó en la Argentina, sino también en Brasil y en los Estados Unidos. En Brasil, un mercado más grande, el negocio conserva una cuota de atractivo y allí la empresa seguirá. Si bien el 95% del negocio es de agroquímicos tradicionales, desde herbicidas a insecticidas, la compañía también incursionaba en otros segmentos.

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