Los créditos hipotecarios vuelven a ser tema central en el mercado inmobiliario argentino, con tasas cercanas al 10% que ilusionan a compradores, aunque el acceso al financiamiento bancario para lotes en la provincia de Buenos Aires sigue siendo limitado. Las desarrolladoras ofrecen esquemas propios en un contexto de oferta creciente.
Los créditos hipotecarios volvieron a instalarse en el centro de la conversación en el mercado inmobiliario. La baja de las tasas de algunos bancos —que se encuentran cercanas al 10%— ilusionó a muchos posibles compradores. Sin embargo, el acceso a financiamiento bancario para la compra de lotes en la provincia de Buenos Aires sigue siendo limitado.
“La vorágine de la pandemia por mudarse al verde paró, pero las personas siguen eligiendo el country por su estilo de vida”, comenta Alice Pfeiffer, broker inmobiliaria en Achaval Cornejo en Nordelta (Tigre) y Puertos (Escobar). En respuesta, las desarrolladoras comenzaron a ofrecer esquemas de financiación propios en un contexto donde la oferta de urbanizaciones no deja de crecer.
Con propuestas cada vez más completas, los barrios cerrados buscan diferenciarse ofreciendo todo lo necesario dentro de sus paredes: canchas de pádel, fútbol, juegos para los niños, piletas, caballerizas, gimnasios, lagunas, incluso supermercados, colegios y universidades. Es por eso que atraen a cada vez más personas.
Si se tiene en cuenta la zona norte del Gran Buenos Aires, hay muchas opciones en desarrollo, tanto del 2026 como de años anteriores, que tienen opciones de pago diversas. “El tipo de financiación suele estar asociada a los plazos de obra y depende de la posición del desarrollador. Hay algunos que pueden ofrecer más porque ya tienen el cash flow cubierto”, explica Alan Flexer, gerente de la sucursal San Isidro en Narvaez.
Por su parte, Soledad Ramos, directora de la sucursal Nordelta en L.J.Ramos, detalla que el esquema más común incluye un anticipo generalmente del 30% y cuotas ajustadas según el avance de la obra. “Hoy es más atractivo el pago de la cuota fija en dólares que en pesos ajustados por CAC, aunque son particularidades del contexto del mercado”, agrega.
Pilar se posiciona como una de las zonas líderes en cantidad de desarrollos y opciones de financiación. Un ejemplo es La Victoria, un nuevo barrio en Pilar que se encuentra en etapa de prelanzamiento. “Hay 10% de descuento del precio de lista (solo en el prelanzamiento), un anticipo del 35% y el saldo restante en 36 cuotas pesos más CAC”, comenta Ramos, quien comercializa ese emprendimiento y también Almahue, a metros de Ruta 8, que se puede comprar con un anticipo del 30%, un refuerzo del 10% al año y el saldo restante en 36 cuotas en dólares.
Otro emprendimiento en la zona con financiación es Estancia Carabassa, un barrio privado en el km 56 del Ramal Pilar sobre un campo de 42 hectáreas. “Las obras están casi finalizadas y se proyecta la entrega en los próximos meses”, comenta José Iribarren, director comercial de EIDICO, y agrega que hay lotes disponibles desde US$70.000. Con este mismo valor y posibilidad de financiación, a 3 km del centro de Pilar, se encuentra el barrio San Miguel, con lotes de 800 m2.
Aunque en Pilar la oferta continúa multiplicándose, hay otras zonas que cobran relevancia. San Isidro posee una oferta más acotada pero de mayor valor. En Lomas de San Isidro hay dos ejemplos claros de este modelo. El primero es Mura, con lotes de 695 a 1102 m², y valores que van desde los US$492.404 a los US$869.330. En este caso, la forma de pago se basa en un anticipo del 35% y el saldo restante en cuotas durante la obra, con un máximo de 12. En la misma zona está Mosconi con lotes de aproximadamente 700 m² y un valor de US$338.000. “La forma de pago es un 50% en la cesión, y la otra mitad en tres cuotas”, explica Flexer. En Boulogne se encuentra Urbana Santa Rita con lotes desde 300 hasta 751 m2, y valores de entre US$163.342 hasta los US$500.000. Para reservar el terreno es necesario un pago de US$5.000, 40% al boleto y ocho cuotas.
El crecimiento ya no se limita al norte. Cada vez más, empiezan a cobrar relevancia otras ubicaciones. “Las zonas sur y oeste tardaron algunos años más en consolidar una propuesta concreta de este tipo de urbanizaciones”, detalla Carlos Medina, gerente de emprendimientos de Toribio Achaval. Sin embargo, agrega que gracias a las obras de infraestructura a nivel vialidad —que hicieron que la conexión con CABA mejorara— los corredores crecieron y se posicionaron como opciones atractivas, con servicios complementarios para que las familias desarrollen su día a día.
En la zona sur, Canning se ubica como uno de los nuevos protagonistas. Ubicado a unos 40 minutos de la ciudad, sobre la Ruta 58, concentra más de 60 urbanizaciones —entre barrios privados, clubes de campo y condominios de alta gama— y es considerado por algunos desarrolladores como “el Pilar del Sur”. “Los desarrolladores entendieron que la zona norte estaba saturada y que había un potencial en una zona densamente poblada, ávida de aggiornar su estilo de vida y en búsqueda de entornos naturales. El corredor Canning – Ezeiza es el puntal de este movimiento”, explica Medina. En este contexto, se lanzó Aluen, un desarrollo ubicado en el Km 40 con acceso directo desde Autopista Ezeiza-Cañuelas.
