La legisladora Marcela Pagano ratificó ante la justicia sus acusaciones sobre supuestos pedidos de dinero para acceder al presidente, mientras que otras voces y pruebas refuerzan la misma línea de investigación.
La diputada nacional Marcela Pagano volvió a exponer en los medios las denuncias que ya había presentado ante la justicia, en las que acusa al entorno del presidente Javier Milei de solicitar pagos a empresarios para gestionar reuniones con el mandatario. “Adorni es el cajero de Karina y Javier Milei, le guste a quien le guste. ¿Se llevaba su parte? No hay duda. Ya lo declaré ante el fiscal y ante el juez. Yo di precisiones de cómo y dónde cobraban, incluso que cobraban intermediaciones con ministros a empresarios”, afirmó Pagano, quien fue integrante del espacio libertario y hoy se ha distanciado del oficialismo.
Según la diputada, habría empresarios de primera línea que le manifestaron que les pidieron dinero para reunirse con el presidente. “Cobraban por cabeza y el empresario se reunía con Adorni, la mano derecha de Karina Milei”, agregó, señalando que muchas de esas gestiones se habrían realizado en el exterior. Pagano fue también quien alertó sobre la casa no declarada en el barrio privado de Indio Cua del jefe de Gabinete.
No es la primera vez que surgen este tipo de acusaciones. Antes de asumir, el orfebre Juan Carlos Pallarols contó en el programa de Diego Sehinkman en Todo Noticias que, al llamar a Javier Milei para organizar una cena, fue derivado a su hermana Karina, quien le habría pedido un depósito de 2 mil dólares como condición para concretar el encuentro. Este relato marca el primer antecedente público de supuestos cobros por reuniones con Milei.
En el marco del escándalo de la criptomoneda $LIBRA, los diputados Mónica Frade y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) presentaron una denuncia penal contra Karina Milei por cohecho, tráfico de influencias y violación de la Ley de Ética Pública. La líder del espacio, Elisa Carrió, comparó a Karina Milei con Julio de Vido y la calificó como “la cajera”. Entre las pruebas, se citan mensajes del trader Hayden Davis, quien escribió: “Le envío $$ a su hermana y él firma lo que digo y hace lo que quiero”. Además, el experto en criptomonedas Diógenes Casares afirmó en una entrevista que “un funcionario de alto rango del gobierno argentino” habría recibido un pago para que el presidente difundiera $LIBRA.
La periodista Cristina Pérez también señaló en su programa de LN+ que “hay gente en el entorno del gobierno que ofrece o pide dinero para acercar empresarios al presidente”, basándose en al menos tres fuentes. El gobierno ha desmentido estas acusaciones, calificándolas de “operación” en su contra, pero sin presentar pruebas concretas que las refuten. Hasta el momento, el presidente no ha respondido quién le acercó el código alfanumérico del contrato de $LIBRA que publicó en su cuenta de X, desatando el escándalo cuando la moneda se desplomó.
