Cada 3 de mayo se celebra en Argentina el Día de la Milanesa, un homenaje a uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía local, de origen italiano pero completamente arraigado en la cultura del país.
El Día de la Milanesa se celebra cada 3 de mayo en la Argentina, en honor a uno de los platos más populares del país. Si bien su origen remite a la ciudad de Milán, se consolidó como un clásico en los hogares argentinos a partir de la inmigración de familias italianas.
Actualmente es posible probar esta receta en múltiples interpretaciones: con diferentes carnes, cortes, ingredientes o acompañamientos. A la napolitana, a caballo, de pollo o clásica con puré son algunas de las variaciones más populares en la gastronomía local.
La fecha elegida para esta celebración fue de manera espontánea y aleatoria. En 2011, fanáticos de este plato crearon una jornada para celebrarlo en todo el país a través de campañas en redes sociales, impulsadas por una comunidad de internet.
En Argentina, la milanesa es un plato clásico en cualquier hogar y restaurante, gracias a la influencia de las inmigraciones italianas. Existe otra jornada nacional dedicada a esta especialidad: el Día del Sándwich de Milanesa, que se celebra cada 18 de marzo en recuerdo a José Norberto Leguizamón, dueño del restaurante Chacho en Tucumán, fallecido el 18 de marzo de 2010.
Los primeros indicios de este platillo datan del siglo XI, cuando se servía en Mediolanum (actual Milán, Italia) con el nombre de “lombolos cum panitio”. El 17 de marzo de 2008, la municipalidad de Milán le otorgó a la milanesa el estatus de patrimonio oficial de la ciudad. En el siglo XVI, el cocinero Bartolomeo Scappi registró el método de fritura en su libro Opera dell’Arte di Cucinare (1570).
Con el arribo de los inmigrantes italianos a Argentina hacia fines del siglo XIX, la milanesa llegó al país. Se empezó a preparar la cotoletta a la messinese, una variante siciliana que utiliza pan rallado, ajo, perejil, huevo y queso. Originalmente se usaba costeleta, un corte grueso de bife de lomo de ternera. Con los años, el plato sufrió alteraciones: hoy se asocia con cortes más finos como nalga o lomo, o con otros tipos de carne como pollo, cerdo o pescado. También existen versiones vegetarianas con berenjena o legumbres como la soja.
