El Juzgado Nacional N° 43 elevó a juicio la causa por presunta administración fraudulenta contra el exabogado de Diego Maradona, Matías Morla, y otros imputados, por el control de las marcas y negocios vinculados al nombre del astro del fútbol.
En el marco del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, avanza una causa paralela que enfrenta a los hijos del Diez con su exabogado y actual representante legal de dos de sus hermanas. El Juzgado Nacional N° 43 dispuso la elevación a juicio del caso por presunta defraudación por administración fraudulenta, que tiene como acusados a Matías Morla, Claudia y Rita Maradona, Sergio Alejandro Garmendia, Christian Maximiliano Pomargo y Sandra Verónica Iampolsky.
La jueza María Rita Acosta declaró clausurada la instrucción y ordenó elevar a juicio la causa CCC 11.155/2021, iniciada a partir de las denuncias presentadas por Dalma, Gianinna, Jana y Diego Armando (h), quienes sostienen haber sido desplazados de los beneficios económicos generados por la explotación del nombre y la imagen de su padre. Según el auto de elevación, la acusación afirma que Morla, junto con Pomargo y Garmendia, controló durante años el negocio vinculado a las marcas “Maradona” a través de la sociedad Sattvica S.A., empresa que concentró los derechos comerciales más valiosos del patrimonio del exfutbolista.
Para los querellantes, esa estructura fue utilizada para retener el control de las marcas y, tras la muerte de Maradona (25 de noviembre de 2020), impedir que sus hijos accedieran al usufructo que les correspondía como herederos. La resolución judicial sostiene que provisionalmente existen elementos suficientes para considerar que los hijos de Maradona fueron privados del uso y disfrute económico del nombre de su padre, un activo central de la herencia.
El segundo eje de la causa apunta a la transferencia del control de Sattvica S.A. a favor de Claudia Nora Maradona y Rita Mabel Maradona, hermanas del exfutbolista, quienes no fueron reconocidas como herederas en el proceso sucesorio. La imputación incluye a la escribana Sandra Verónica Iampolsky, señalada como partícipe necesaria por haber intervenido en los actos notariales que dieron respaldo formal a los cambios societarios.
La jueza rechazó los pedidos de sobreseimiento y las excepciones de falta de acción planteadas por las defensas, y descartó los planteos de nulidad contra los requerimientos de elevación a juicio formulados por los hijos de Maradona. En la resolución se aclaró además que la querella ejercida por Verónica Ojeda en representación de Diego Fernando Maradona Ojeda perdió el derecho a requerir la elevación a juicio por no haberlo hecho en tiempo legal.
