El caso ocurrió el 17 de marzo en Plailly, al norte de París. La menor presentaba 2,14 gramos de alcohol por litro de sangre. La guardería fue cerrada de forma preventiva y los padres esperan respuestas.
Han pasado casi dos meses desde que Flora y Nicolas, una pareja francesa con una hija de 21 meses, encontraron a la niña en estado preocupante al ir a buscarla a la guardería Les Petits Gaulois, ubicada en Plailly, a unos 30 kilómetros al norte de París. El hecho ocurrió el 17 de marzo y la familia aún espera respuestas.
Ese día, el padre recibió una llamada del centro informándole que la niña no dejaba de caerse y que sería recomendable que la fueran a buscar. Al llegar, la pareja notó que la menor no podía mantenerse en pie, por lo que la llevaron directamente al hospital. Allí, los análisis de sangre revelaron una tasa de alcohol de 2,14 gramos por litro, un nivel peligroso incluso para un adulto.
“En el hospital nos dijeron que la niña estaba, simplemente, alcoholizada”, declararon los padres en una entrevista con RMC. Los médicos descartaron el síndrome de la “autocervecería”, una rara condición que convierte carbohidratos en etanol, y concluyeron que la ingesta de alcohol fue externa, aunque no se determinó cómo ocurrió.
La guardería fue clausurada de forma preventiva por las autoridades administrativas, que informaron que el cierre se mantendrá hasta junio. En un comunicado, la comunidad de municipios de Aire cantilienne señaló que las investigaciones “no han permitido identificar, hasta la fecha, elementos de mala intención o maltrato”.
Flora y Nicolas presentaron una denuncia en la gendarmería días después del ingreso hospitalario, pero aseguran que no han recibido novedades relevantes sobre el avance de la investigación. La falta de información mantiene a la familia en incertidumbre. La niña ya recibió el alta médica y los doctores indicaron que no le quedarán secuelas.
