Un estudio presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad sugiere que caminar unos 8.500 pasos diarios puede ayudar a mantener el peso perdido, desafiando la creencia de los 10.000 pasos como meta universal.
Los famosos 10 mil pasos supuestamente necesarios para salir del sedentarismo vienen siendo cuestionados desde hace tiempo. Si bien pueden ser útiles como una medida estándar, poner un piso inalcanzable para muchas personas puede generar el efecto contrario y atentar contra el movimiento.
Nada más alejado de las recomendaciones de guías médicas y organismos internacionales, que postulan que «algo» es mejor que nada, y que el peor escenario es no moverse.
En esta línea se inscribe un reciente estudio presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO 2026) en Estambul, Turquía, y publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health. Allí se señala que caminar alrededor de 8.500 pasos al día puede ayudar a las personas al mantenimiento del peso luego de bajar de peso.
Un panorama poco claro
El estudio admite que suele haber confusión respecto a la cantidad de pasos que hay que hacer por día. «En función de esta situación, las recomendaciones disponibles actualmente se han establecido utilizando rangos amplios o, en algunos casos, se han determinado de forma arbitraria (por ejemplo, 10.000 pasos al día), dejando tanto a los especialistas en obesidad como a los pacientes sin indicaciones claras y precisas», señalan los investigadores.
La importancia de un estilo de vida saludable
El estudio hace hincapié en los programas de modificación del estilo de vida (LSM), considerados «la intervención fundamental para tratar el sobrepeso y la obesidad». Estos se basan en una combinación de recomendaciones dietéticas, actividad física y estrategias conductuales para contrarrestar la sobrealimentación y los hábitos sedentarios.
En la práctica clínica del control de peso, aumentar los pasos diarios sigue siendo una de las estrategias más comunes y sugeridas por los especialistas en obesidad.
Controlar el peso
«El reto más importante a la hora de tratar la obesidad es prevenir la recuperación del peso perdido», explica Marwan El Ghoch, profesor del Departamento de Ciencias Biomédicas, Metabólicas y Neuronales de la Universidad de Módena y Reggio Emilia, en Italia. Alrededor del 80% de quienes logran perder peso tienden a recuperarlo total o parcialmente en un plazo de tres a cinco años.
El estudio incluyó datos de más de 3.700 personas de 53 años como edad promedio con sobrepeso u obesidad. Se compararon pacientes que participaban en programas de modificación del estilo de vida con recomendaciones dietéticas y consejos para caminar más, frente a un grupo de control que solo seguía una dieta o no recibía tratamiento.
Mientras el grupo de control no aumentó su número de pasos ni perdió peso, el otro grupo incrementó sus pasos a 8.454 al día al final de la fase de pérdida de peso, manteniendo ese nivel y conservando la mayor parte del peso perdido (pérdida promedio del 3,28%, unos 3 kg).
Los investigadores establecieron una clara relación entre aumentar el número de pasos y prevenir la recuperación del peso perdido. Ghosh concluye que «se debe animar a los participantes a aumentar su número de pasos a aproximadamente 8.500 al día durante la fase de pérdida de peso y a mantener este nivel durante la fase de mantenimiento para evitar que recuperen el peso perdido; es una estrategia sencilla y asequible».
