El Banco Central anticipó a inversores que prevé captar una parte significativa de los dólares pendientes de liquidación por emisiones de empresas y continuar sumando divisas de grandes inversiones, en el marco de un contexto de demanda local de dólares contenida.
El Banco Central (BCRA) anticipó a inversores extranjeros que, en los próximos meses, prevé contar con más margen del estimado para seguir comprando reservas en intervenciones en el mercado de cambios local. Les informó que ya acumuló durante el primer trimestre US$1500 millones netos por esa vía —de los poco más de US$6000 millones adquiridos en total— y señaló que, además de lo que pueda aportar la cosecha gruesa, planea captar buena parte de los US$3200 millones que las empresas que emitieron deuda vía obligaciones negociables (ON) durante el primer trimestre aún tienen pendientes de liquidación. Las compañías cuentan con hasta 180 días para volcar esos fondos al mercado cambiario.
Las nuevas metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) implican sumar US$3500 millones de reservas netas hacia junio y US$8000 millones en todo 2026. Además, el BCRA proyectó seguir sumando dólares provenientes de proyectos en marcha incluidos en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). Sobre los US$1206 millones ingresados en la primera parte del año, ya logró capturar US$762 millones.
Este panorama se da en un contexto en el que la demanda local de dólares se mantiene baja, mientras que los ingresos por exportaciones ligadas a la actividad minera y petrolera muestran un crecimiento sostenido. Según el BCRA, la demanda privada de cobertura cambiaria, que antes de las elecciones legislativas de 2025 llegó a representar cerca del 50% del M2, se desplomó tras los comicios hasta niveles marginales.
El mensaje fue transmitido por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, durante una presentación en Washington, en el marco de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. Allí expuso sobre lo que el equipo económico denomina la fase IV del programa, y sostuvo que existen «perspectivas más favorables para la balanza externa e interna, a pesar de la incertidumbre global».
Werning detalló que en el primer trimestre comenzó el pago de dividendos, por cerca de US$690 millones, un monto que supera a los primeros cuatrimestres del período 2016-2019. El enfoque central de la presentación fue que la acumulación de reservas no dependerá principalmente del endeudamiento soberano, sino de un mayor aporte del sector privado y de los flujos comerciales, priorizando el ingreso de divisas provenientes de financiamiento corporativo, inversión extranjera directa y repatriación de capitales.
De acuerdo con las proyecciones presentadas, estos flujos serán uno de los «pilares» del balance de pagos, con el objetivo de mejorar la credibilidad externa del programa económico y consolidar un camino de regreso al mercado global de capitales. Sin embargo, en el mercado persisten dudas sobre la velocidad real de esos ingresos y sobre si alcanzarán para cumplir la meta oficial sin financiamiento adicional, en un contexto internacional aún desafiante.
