El delantero paraguayo Adam Bareiro sufrió un desgarro en el aductor derecho y no podrá jugar los próximos encuentros de Boca Juniors en la Copa Libertadores ante Cruzeiro y Universidad Católica.
Boca Juniors suma problemas tras la eliminación en los octavos de final del Torneo Apertura frente a Huracán. Antes del Mundial, al equipo xeneize le restan dos partidos clave en la fase de grupos de la Copa Libertadores: el 19 de mayo ante Cruzeiro y el 28 de mayo frente a Universidad Católica, ambos como local. En el primer desafío, al menos, no podrá contar con el atacante paraguayo Adam Bareiro, y probablemente tampoco estará disponible para el segundo.
El exdelantero de River Plate y San Lorenzo sufrió una lesión el último sábado ante Huracán y debió abandonar el campo. Tras los estudios médicos, se confirmó que padece un desgarro en el aductor derecho. Si su recuperación demanda 21 días, no llegaría en condiciones para enfrentar a la Católica, lo que representa un severo problema ofensivo para el equipo dirigido por Claudio Ubeda.
Bareiro dejó el partido ante el Globo antes del descanso con un fuerte dolor. En su lugar ingresó Milton Giménez, quien volvió a convertir y acumula cuatro goles en siete partidos. Sin embargo, la jerarquía del paraguayo, incluso con sus excesos como la expulsión ante Cruzeiro en Brasil, parece difícil de reemplazar. Al pasar por delante del banco de suplentes, Bareiro soltó una frase premonitoria: ‘Se me soltó algo’.
La derrota ante Huracán volvió a colocar a Ubeda bajo la lupa. Desde que Juan Román Riquelme decidió sostenerlo como DT en enero, se sabía que ante el primer paso en falso reaparecerían los cuestionamientos. Su contrato vence en junio y en Boca esperarán el desenlace del semestre antes de tomar una decisión sobre su futuro. El técnico está preocupado y la lesión de Bareiro añade incertidumbre.
Hace apenas dos semanas, tras las dos victorias en la fase de grupos de la Copa Libertadores, en Boca empezaban a ilusionarse con un mercado ambicioso, incluso con la posibilidad de ir en busca de nombres como el de Paulo Dybala. Pero la realidad actual es más terrenal: el objetivo central pasó a ser asegurarse un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores, en un contexto espinoso donde el club lleva tres años y medio sin títulos locales.
