Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior de girasol grano superaron el récord histórico de 1 millón de toneladas, mientras productores retienen la cosecha esperando mejores precios.
Esta semana, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de girasol grano superaron el récord histórico de 1 millón de toneladas. Las DJVE de aceite de girasol fueron de 644.218 toneladas, equivalentes a 1,533 millones de toneladas de girasol, y en el caso de los subproductos de girasol fueron de 770.937 toneladas, equivalentes a 1,541 millones de toneladas de girasol.
Los exportadores de girasol grano declararon compras por un total de 600.000 toneladas y necesitan comprar todavía 400.000 toneladas para cubrir los embarques y las ventas declaradas de un millón de toneladas. Esto implica que la posición de los exportadores es corta en 400.000 toneladas. En el caso de la industria aceitera, han declarado compras por 2,6 millones de toneladas; si se compara con las DJVE tanto de aceite como de subproductos, que equivalen a 1,5 millones de toneladas, la industria aceitera tiene una posición neta comprada de 1,1 millón de toneladas.
Si se considera la molienda de marzo de 565 mil toneladas, el físico en poder de las aceiteras apenas es suficiente para cubrir dos meses de molienda: abril y mayo. La necesidad conjunta de exportadores y de la industria aceitera es el principal motivo de la firmeza en el precio del girasol disponible. Para la zona de Upriver, en puertos del Gran Rosario y río arriba, se paga 415 US$/t de girasol disponible con descarga y 410 US$/t para entrega en mayo/junio/julio/agosto.
El mercado del girasol en procedencia tiene compradores a 360 US$/t para la zona de Bandera/La Cautiva y a 365 US$/t para Lincoln/Pergamino. Con un volumen de producción de 6,4 millones de toneladas, si se restan las exportaciones de girasol como grano ya confirmadas en 1 millón de toneladas, quedarían disponibles para la industria, teóricamente, 5,4 millones de toneladas. Si se descuenta un volumen de existencias finales de 400 mil toneladas, la industria podría procesar este año un volumen récord de 5 millones de toneladas.
Si la industria ya tiene compradas 2,6 millones de toneladas, necesitaría comprar, en lo que resta del año comercial, un volumen estimado de 2,4 millones de toneladas. Es decir que la industria aceitera tendría una posición corta de 2,4 millones de toneladas. El mercado se encuentra en una situación donde el precio lo define la demanda: los compradores, tanto exportadores de granos como las aceiteras, presionan al alza.
Frente a esta demanda muy firme, los productores no tienen interés por vender, pues ven que cada día que pasa pueden recibir un mayor precio. Faltan cosechar todavía 200.000 hectáreas, de acuerdo con el informe PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires de la semana anterior. Hasta el momento se ha cosechado el equivalente a 6,03 millones de toneladas. Con un rinde promedio de 2360 kg/ha, la producción que falta cosechar equivale a 472.000 toneladas; de esta forma, la producción total podría llegar a 6,5 millones de toneladas. Si los rindes de las zonas por cosechar fueran mayores, entonces se podría ajustar la producción por arriba de los 6,5 millones de toneladas.
El mercado tiene bien en claro que los próximos meses serán una lucha muy ajustada entre la oferta (productores que retienen y no quieren vender) y la demanda (compradores) que necesitan comprar sí o sí para cubrir sus ventas.
