Pablo Das Neves analizó el escenario inflacionario y anticipó un IPC superior al 3%, marcando una tendencia ascendente sostenida. Los aumentos se concentran en combustibles, logística, educación y alimentos.
El economista Pablo Das Neves analizó en diálogo con Canal E el escenario inflacionario en Argentina y anticipó que el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará por encima del 3%, en un contexto marcado por la incertidumbre y la falta de anclaje de expectativas. En ese sentido, remarcó que la dinámica de precios continúa siendo una preocupación central para el Gobierno y el mercado.
Das Neves estimó que el índice de precios se ubicará cerca del 3,2%, por encima del registro previo del 2,9%. «Sería el noveno mes consecutivo de inflación al alza», advirtió, confirmando una aceleración sostenida que el Gobierno aún no logra revertir.
Según explicó, los principales aumentos se concentran en combustibles, logística, educación y alimentos, especialmente la carne. «Estos rubros explican aproximadamente el 79% del incremento mensual», detalló. Además, anticipó que el impacto de los combustibles aún no se trasladó completamente a los precios finales, debido a un rezago en la transmisión de costos de entre tres y cuatro semanas, lo que podría generar aumentos más generalizados en los próximos meses.
El economista sostuvo que uno de los principales desafíos es la falta de confianza del mercado. «Hay un serio problema de expectativas», afirmó, vinculando esta situación a la incertidumbre política. Según su análisis, la caída en la imagen del Gobierno y distintos conflictos políticos afectan la credibilidad del programa económico.
Das Neves consideró que, si bien existen avances en la macroeconomía, estos no se reflejan en la vida cotidiana. «Los beneficios de la macro aún no han llegado a la gran mayoría de la población», señaló. En ese marco, destacó que sectores como el agro y la minería crecen, pero otros como la industria y el comercio siguen en retroceso.
En relación al tipo de cambio, el analista sostuvo que el dólar actual está intervenido, describiéndolo como «un precio mantenido artificialmente», lo que genera dificultades para sectores productivos que pierden competitividad. Remarcó que el principal foco debería estar en estabilizar el escenario político, ya que «hasta que no se disipe el riesgo de gobernabilidad, es difícil que haya más inversión». En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar hacia una agenda productiva que permita mejorar la competitividad y dinamizar la economía.
