Bruno Riboldi, conocido como «la joya agro», difundió en redes sociales documentación que, según su versión, respalda su denuncia por la desaparición de 190 bovinos en el sur de Santa Fe. La defensa del imputado sostiene que se trató de una operatoria comercial conocida.
El caso judicial por la desaparición de hacienda en el sur de Santa Fe, que involucra al influencer y productor agropecuario Bruno Riboldi, sumó nuevos elementos en las últimas horas. A través de un video publicado en sus redes sociales, Riboldi, conocido como «la joya agro», difundió documentación, aportó nombres y reconstruyó en detalle lo que, según su versión, ocurrió con los animales. La causa, que sigue bajo investigación judicial, tiene por ahora un imputado, Nicolás Coscia, y versiones contrapuestas sobre los hechos ocurridos en un campo de la localidad de Santa Teresa.
En su nuevo descargo, Riboldi buscó reforzar su postura exhibiendo documentos y rechazando la hipótesis de un conflicto comercial o de un «autorobo». «Acá tengo uno de los papeles más importantes que confirma que las vacas me las chorearon», afirmó al inicio del video. Entre la documentación mostrada figura un acta de Senasa fechada el 19 de marzo de 2026, emitida por la oficina local de Máximo Paz/Alcorta. En ella se registra que Nicolás Coscia solicitó la emisión de dos Documentos de Tránsito Electrónico (DT-e) para trasladar 190 animales a nombre de la firma AGRO TRANQUERA SRL. Según el organismo, los DT-e fueron emitidos «sin presentar […] documentación correspondiente que acredite la autoridad para realizar el trámite», una observación que el productor considera clave para su denuncia.
Riboldi también mostró una liquidación emitida por la consignataria Aguirre Vázquez SA, fechada el 25 de febrero de 2026, que detalla la venta de 161 animales por un total de $267.024.416,88 a nombre de la firma Agroganadera del Este SAS, entidad que, según su relato, está vinculada a Coscia. El productor sostuvo que esta operación se concretó sin su autorización sobre animales de su propiedad. Además, exhibió dos DT-e posteriormente anulados, con la leyenda «otros – estafa» como motivo, lo que, según su interpretación, refuerza la hipótesis de una maniobra irregular.
Según la reconstrucción de Riboldi, los 161 animales fueron localizados en un establecimiento de Chabás y quedaron bajo intervención judicial, pero aún se desconoce el paradero de 29 bovinos. Aseguró que la venta se habría realizado a un productor de esa localidad que habría actuado «de buena fe» y que los fondos se instrumentaron mediante cheques retirados, según él, por la hermana de Coscia.
Por otro lado, la defensa de Nicolás Coscia ha sostenido una versión diferente, negando que haya existido una estafa. Su entorno afirmó que la venta de los animales formaba parte de una dinámica de trabajo habitual y conocida por ambas partes, correspondiente a lo que habría sido el cuarto ciclo de trabajo conjunto. Según esta versión, Riboldi «sabía perfectamente que los animales se iban a vender» y existiría una urgencia por generar liquidez, algo que, alegan, surge de intercambios de mensajes incorporados a la causa. Ante el nuevo video de Riboldi, la defensa de Coscia no respondió a los intentos de contacto.
