En un evento de la Cámara Nacional Electoral, expertos y autoridades evaluaron la implementación de la Boleta Única Papel para 2025 y abordaron los posibles ejes de una futura reforma política que enviaría el Poder Ejecutivo.
El pasado martes 17 de marzo, la Cámara Nacional Electoral (CNE) organizó un evento donde se analizó, desde diversas perspectivas, la utilización de la Boleta Única Papel (BUP) para las elecciones legislativas de 2025. El encuentro, que contó con la presencia de los miembros de la CNE, secretarios electorales de todo el país, expertos y representantes de la sociedad civil, también sirvió para anticipar el debate sobre una reforma electoral integral que el Poder Ejecutivo enviaría al Congreso en breve.
Durante las exposiciones, se repasó el proceso de aprobación de la BUP y se realizó una evaluación positiva de su implementación, al tiempo que se plantearon mejoras operativas de cara a la próxima elección presidencial. La diversidad de los panelistas, provenientes de los ámbitos judicial, legislativo y ejecutivo nacional, permitió vislumbrar algunos de los temas que podrían incluirse en la futura reforma, tomando como referencia lo conversado en torno a la Ley de Bases y opiniones de miembros del oficialismo.
Entre los puntos discutidos se destacan posibles modificaciones a la BUP, como la inclusión del casillero para votar lista completa para evitar confusiones, y la idea de unificar en una misma boleta las categorías nacionales, provinciales y municipales para generar un efecto de «arrastre», propuesta que algunos consideran merece un análisis federal exhaustivo.
Otro eje de debate fue la utilidad de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Se evaluaron opciones como su eliminación, suspensión o conversión en no obligatorias. Los defensores de su carácter obligatorio argumentaron que han servido como ordenador del sistema político, permitiendo reducir una multiplicidad de candidaturas, como ocurrió en las presidenciales de 2023. También se señaló que hacerlas optativas podría debilitar la representación y generar maniobras en distritos más pequeños.
Finalmente, se abordaron temas como el financiamiento partidario, donde se subrayó la necesidad de garantizar un piso de igualdad ante la ley para todos los participantes, con aportes privados acotados y transparentes, y el ordenamiento de los partidos políticos, donde se debatió sobre la conveniencia de hacer más restrictivos los requisitos para su formación y desarrollo.
El tratamiento de estos temas en el proyecto de ley que se enviará al Congreso aún no se conoce en detalle. Desde diversos sectores se alienta a que el debate legislativo sea amplio e incluya a todos los actores involucrados en la materia.
