Una columna de la Policía Nacional fue atacada con armas de fuego cuando se dirigía a Ocaña. No se reportan heridos ni víctimas fatales.
Una caravana de la Policía Nacional fue atacada con armamento pesado en el departamento de Norte de Santander mientras desarrollaba una operación contra una estructura ilegal de alto impacto. El hecho ocurrió cuando un grupo de uniformados se movilizaba hacia el municipio de Ocaña para ejecutar una misión de inserción.
Según información revelada por la Revista Semana, el dispositivo estaba conformado por cinco camionetas blindadas de la Policía Nacional. El ataque ocurrió durante un desplazamiento operativo, aproximadamente a un kilómetro de distancia del punto de partida.
Fuentes policiales confirmaron que las unidades iniciaron el recorrido hacia Ocaña cuando fueron atacadas con proyectiles de arma de fuego. Los uniformados reaccionaron de inmediato y repelieron el ataque antes de retornar al municipio sin reportar novedades graves. Hasta el momento no se reportan policías heridos ni víctimas fatales producto de la emboscada.
Las autoridades indicaron que la misión buscaba golpear a una organización ilegal que delinque en la región. Aunque oficialmente no se precisó el objetivo principal del operativo, en la zona tienen fuerte presencia grupos armados como el Frente Camilo Torres Restrepo del ELN y estructuras de las disidencias de las Farc asociadas al Frente 33.
Norte de Santander, especialmente la zona del Catatumbo, atraviesa una de las crisis de seguridad más complejas del país por los enfrentamientos entre diferentes grupos ilegales. Las disidencias comandadas por alias Calarcá mantienen una confrontación violenta con estructuras del ELN dirigidas por alias Pablito. La disputa territorial gira alrededor del control de corredores estratégicos para narcotráfico, extorsión y economías ilegales en la frontera con Venezuela.
El ataque contra la caravana policial se conoce días después de una operación militar en Tibú, donde las Fuerzas Militares realizaron un bombardeo contra estructuras del ELN. Según versiones oficiales, en esa acción habrían muerto siete integrantes de la guerrilla, aunque el ELN negó posteriormente que el operativo hubiera generado un impacto importante sobre su estructura armada.
Alias Pablito, integrante del Comando Central del ELN, mantiene una fuerte influencia sobre las operaciones de la guerrilla en la región. Semana había revelado previamente que el dirigente insurgente tendría la misión de intensificar acciones terroristas, atentados, secuestros, homicidios y extorsiones en distintas zonas de Colombia. Las autoridades también lo señalan de impulsar el fortalecimiento de estructuras urbanas mediante reclutamiento de jóvenes.
Tras el ataque, las fuerzas de seguridad continúan desplegando operativos en la región para identificar a los responsables y avanzar en acciones contra estructuras armadas ilegales. Las autoridades mantienen monitoreo permanente sobre la situación de seguridad en Ocaña, Tibú y otras zonas de Norte de Santander donde persisten confrontaciones entre guerrillas y disidencias.
