Un informe de World Weather Attribution advierte que al menos 26 partidos del Mundial 2026 podrían disputarse bajo condiciones de calor que representan un riesgo para la salud de los futbolistas. La Selección Colombia, que enfrentará a Portugal en Miami, está entre los equipos afectados.
El Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, enfrentará un desafío adicional: las altas temperaturas y el impacto del cambio climático. La Selección Colombia no está exenta de este escollo.
Así lo reveló un informe de la organización World Weather Attribution, que advierte que el calor extremo será un factor relevante y que el 25% de los partidos podría disputarse en condiciones que representan un riesgo para la salud de los futbolistas.
De acuerdo con el estudio, al menos 26 encuentros podrían desarrollarse bajo un nivel de calor que obligaría a implementar medidas especiales, como pausas de hidratación y refrigerio. Esta cifra representa un incremento respecto al Mundial de 1994, también disputado en Estados Unidos, cuando se estimó que 21 partidos se verían afectados por el calor.
Para el caso de la Selección Colombia, que será comandada por Luis Díaz (Bayern Múnich) y James Rodríguez (Minnesota United FC), dos de las figuras que se encuentran en la prelista de 55 convocados anunciada por el director técnico Néstor Lorenzo el jueves 14 de mayo de 2026, un partido de la fase de grupos podría desarrollarse a alta temperatura: Portugal vs. Colombia. Dicho encuentro, que cierra la tercera fecha de la fase de grupos (K), se disputará el sábado 27 de junio en el Hard Rock Stadium de Miami (Florida).
El análisis detalló que no solo la temperatura es relevante; también la humedad, la exposición directa al sol y la ausencia de viento. Por este motivo, el estudio utiliza un índice que refleja la sensación térmica real para el cuerpo humano, más allá del dato en el termómetro.
FIFPRO, el sindicato internacional de futbolistas, recomienda realizar pausas de refrigeración cuando se alcanza una sensación térmica de 26 grados, y considera inseguro disputar partidos a partir de los 28 grados. En ese escenario, una de las conclusiones del informe es que se aconseja retrasar o aplazar los encuentros.
Las reglas de la FIFA, por el momento, solo contemplan la suspensión si la temperatura supera los 32 grados, un umbral significativamente más alto. El informe destaca que cinco partidos podrían jugarse en condiciones catalogadas como inseguras por FIFPRO.
En el Mundial de 1994, la previsión era de tres partidos en ese nivel de riesgo. Además, la probabilidad de enfrentar episodios de calor más extremo casi se ha duplicado en comparación con la última cita mundialista en territorio estadounidense, hace más de dos décadas.
Las ciudades más expuestas a estos riesgos son Miami, Kansas City, Filadelfia, Nueva York/Nueva Jersey, Monterrey y Boston. En algunos recintos se emplearán sistemas de aire acondicionado, lo que podría mitigar el riesgo dentro de los estadios, pero no elimina el peligro para los aficionados en las áreas exteriores, las zonas de fanáticos, los desplazamientos y las celebraciones.
Un caso citado en el informe es el partido entre Países Bajos y Túnez, programado en Kansas City a las 18:00 hora local (6:00 p. m., hora colombiana). Aunque el horario no corresponde al pico máximo de calor, existe una probabilidad del 7% de que se supere el umbral de riesgo recomendado para aplazar el partido.
La final, pautada para el 19 de julio en Nueva York/Nueva Jersey, presenta un 12% de posibilidades de superar el umbral de 26 grados de calor húmedo y un 2,7% de llegar al nivel considerado inseguro por FIFPRO.
Ante este escenario, el fútbol internacional deberá adaptarse con mayor frecuencia a condiciones climáticas adversas. En el caso de Colombia, estas condiciones hacen recordar el episodio de deshidratación que vivió James Rodríguez en la fecha FIFA del 29 de marzo de 2026, luego del partido ante Francia en el Northwest Stadium de Landover, Maryland, y que lo llevó a ser hospitalizado.
