Una donación de 100.000 dólares del Papa León XIV permitirá la construcción de un pozo y un sistema de suministro en la comunidad de Linderos, beneficiando a 80 personas. El proyecto busca mitigar la crisis de acceso al agua en zonas rurales de El Salvador.
El acceso al agua potable sigue siendo una de las principales carencias en las zonas rurales de El Salvador. Según una nota de la agencia EFE, una donación de 100.000 dólares del papa León XIV representa un punto de inflexión para comunidades como Linderos, en el municipio de Nueva Concepción, departamento de Chalatenango.
La iniciativa contempla la construcción de un pozo de 100 metros de profundidad y la instalación de un sistema comunitario de suministro, que beneficiará a 80 personas pertenecientes a 18 familias.
Gerson Mendoza, representante de la fundación Catholic Relief Services (CRS), detalló que parte de los fondos se destinará a cubrir los 29.000 dólares que requiere la obra en Linderos, lo que asegura un punto seguro para el abastecimiento humano.
El programa Agua Segura, impulsado por CRS junto a la Nunciatura Apostólica de El Salvador, busca transformar la vida de quienes enfrentan limitaciones históricas en el acceso al agua. En El Salvador, con 6,3 millones de habitantes, solo el 10 % de las aguas superficiales es apto para consumo, afectado por altos niveles de contaminación industrial y doméstica.
Acceso limitado y riesgos sanitarios
En zonas rurales, la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) abastece apenas el 41 % de la demanda, lo que obliga a muchos habitantes a consumir agua de fuentes insalubres. De los casi 550.000 hogares rurales, unos 275.000 carecen de acceso directo a agua potable, con la consiguiente exposición a enfermedades transmitidas por el agua, según datos oficiales y CRS.
Esta situación impacta principalmente en niños y mujeres, encargados de recolectar agua para sus familias, quienes deben recorrer diariamente hasta una hora hasta el río más cercano. Ramón Portillo, agricultor de 69 años, afirmó: “No nos habíamos imaginado que la iglesia nos iba a ayudar […] para nosotros es motivo de alegría”, al referirse al proyecto.
Las obras en Linderos tendrán una duración aproximada de 45 días. Al concluir, la comunidad podrá abastecerse de agua potable sin depender de fuentes contaminadas ni largas caminatas.
Expansión del programa y sostenibilidad
El respaldo del papa León permitirá que el programa Agua Segura alcance otras regiones rurales, beneficiando directamente a más de 7.500 personas. Mendoza puntualizó que los sistemas implementados desinfectan el agua sin requerir electricidad, una característica clave para comunidades remotas sin acceso a servicios básicos.
Estos proyectos se tornan urgentes ante la escasez ocasionada por los prolongados periodos de sequía en el Corredor Seco Centroamericano y la creciente preocupación por la contaminación, tras el levantamiento de la prohibición de la minería metálica en diciembre de 2024. Ambas realidades han intensificado la vulnerabilidad de los hogares rurales frente a la inseguridad hídrica.
El acceso seguro al agua potable representa una mejora tangible en el desarrollo local y la calidad de vida, especialmente en comunidades que, como Linderos, han sido históricamente marginadas.
