Teherán desmintió las estimaciones de inteligencia estadounidense sobre sus capacidades militares, mientras Washington espera una respuesta a su propuesta de alto el fuego. Nuevos enfrentamientos en el estrecho de Ormuz tensan la tregua.
TEHERÁN.– Irán volvió a desestimar la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, y rechazó un informe de la CIA respecto de sus capacidades balísticas, mientras Washington espera que Teherán responda el viernes a la propuesta estadounidense para poner fin a la guerra.
“La CIA está equivocada. Nuestro inventario y nuestra capacidad misilística no están al 70% respecto al 28 de febrero [fecha de inicio de la guerra]. La cifra correcta es 120%”, escribió el viernes en X el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en respuesta a información sobre las cifras proporcionadas a Trump por la inteligencia estadounidense respecto de la fuerza militar de Teherán.
La información del análisis de la CIA, publicada el jueves en exclusiva por The Washington Post en base a fuentes norteamericanas, concluía que Irán puede resistir al menos tres o cuatro meses el bloqueo naval estadounidense de sus puertos y que Teherán conserva capacidades significativas de misiles balísticos, alrededor del 75% de sus lanzadores móviles previos a la guerra y cerca del 70% de sus reservas de misiles anteriores al conflicto. Uno de los funcionarios que habló con el Post añadió que existen además indicios de que el régimen islámico ha logrado recuperar y reabrir casi todas sus instalaciones subterráneas de almacenamiento, reparar algunos misiles dañados e incluso ensamblar nuevos misiles que estaban casi terminados cuando empezó la guerra.
“Cada vez que una solución diplomática está sobre la mesa, Estados Unidos opta por una aventura militar imprudente. ¿Es una burda táctica de presión o el resultado de la acción de un saboteador que, una vez más, engaña al presidente arrastrándolo a otro pantano?”, escribió Araghchi criticando un intercambio de ataques ocurrido en el estrecho de Ormuz el jueves y en aparente referencia a la alianza con Israel.
Por su parte, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó el viernes que su país espera “hoy en algún momento” que el régimen islámico responda a la propuesta norteamericana para terminar el conflicto. “Esperamos una respuesta de ellos hoy en algún momento (…) Espero que sea una oferta seria, de verdad lo espero”, dijo Rubio a los periodistas durante una visita a Italia.
Trump dijo el jueves que tres destructores de la Armada estadounidense fueron atacados mientras transitaban por el estrecho de Ormuz, un paso por el que circula alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, y que Irán ha mantenido prácticamente cerrado desde que inició el conflicto. “Tres destructores estadounidenses de clase mundial acaban de atravesar, con gran éxito, el estrecho de Ormuz, bajo fuego. No hubo daños en los tres destructores, pero sí grandes daños en los atacantes iraníes”, escribió el presidente norteamericano en Truth Social.
Más tarde, Trump dijo a los periodistas que el alto el fuego seguía en vigor y restó importancia al intercambio. “Hoy jugaron con nosotros. Los hicimos volar por los aires”, dijo el mandatario en Washington. Irán, sin embargo, acusó a Estados Unidos de violar el alto el fuego, un acuerdo que ha estado marcado por enfrentamientos intermitentes desde que fue anunciado el 7 de abril. El alto mando conjunto de las fuerzas armadas iraníes afirmó que fuerzas estadounidenses atacaron un petrolero iraní y otra embarcación, y llevaron a cabo bombardeos sobre zonas civiles en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, y en áreas costeras cercanas. Señaló que las fuerzas iraníes respondieron atacando buques militares estadounidenses al este del estrecho y al sur del puerto de Chabahar.
Un portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya de Irán dijo que los ataques iraníes infligieron “daños significativos”, pero el Comando Central de Estados Unidos aseguró que ninguno de sus activos fue alcanzado. Más tarde, medios estatales iraníes dieron señales de desescalada. Press TV informó que, tras varias horas de intercambios, “la situación en las islas iraníes y en las ciudades costeras junto al estrecho de Ormuz ha vuelto ahora a la normalidad”.
El viernes, Irán afirmó haber interceptado y redirigido a sus costas un petrolero sancionado por Estados Unidos que transportaba crudo iraní, sin aclarar las razones de esta decisión. “La Marina de la República Islámica de Irán, mediante una operación especialmente planificada en el Golfo de Omán, se apoderó del petrolero infractor Ocean Koi”, indicó el Ejército en un comunicado difundido por la televisión estatal, añadiendo que el petróleo pertenecía a la “república islámica”. Señaló que el barco fue desviado hacia las costas del sur de Irán después de que intentara “dañar y perturbar las exportaciones de petróleo de Irán”, sin dar más detalles.
Trump dijo que la vía diplomática seguía en curso pese a las hostilidades del jueves y declaró ante la prensa: “Estamos negociando con los iraníes”. Antes de los últimos enfrentamientos, Estados Unidos había presentado una propuesta que pondría fin formalmente al conflicto, pero que no abordaba dos de sus puntos centrales.
