El mediocampista entrerriano anotó tres goles y lideró la histórica victoria de su equipo por 4-3 tras ir perdiendo 0-3, en un partido donde Lionel Messi también marcó.
El «Clásico del Sol» de la Major League Soccer (MLS) entre Inter Miami y Orlando City tuvo un desenlace inesperado. Cuando el equipo de Lionel Messi ganaba 3-0 en el Nu Stadium, la visita logró una remontada histórica para imponerse por 4-3. El protagonista fue el argentino Martín Ojeda, autor de tres goles.
Ojeda, nacido en Gualeguaychú hace 27 años, anotó su segundo hat-trick en la MLS y se convirtió en la figura del partido. Messi, en su encuentro número 100 con Inter Miami, sumó un gol (el número 12 en la temporada en Estados Unidos y 905 en su carrera), pero no pudo evitar la derrota.
El futbolista entrerriano se formó en Ferro, donde debutó en primera división en 2016. Luego pasó por Racing (2017-2019, 18 partidos sin goles), Huracán (a préstamo) y Godoy Cruz (2020-2022, 32 goles en 97 partidos). En enero de 2023 fue presentado por Orlando City, y desde entonces se destacó hasta renovar su contrato hasta 2029, pese al interés de clubes de Brasil y Arabia Saudita.
Según la página oficial de la MLS, el primer hat-trick de Ojeda en la liga fue en 2025 ante New England Revolution. «Pero el segundo tuvo otra dimensión. Llegó en el derbi de Florida, ante Messi, contra Inter Miami y dentro de una remontada que ya pertenece al folclore de la liga», señaló la liga en su versión en español.
Orlando City se convirtió en el tercer equipo en la historia de la MLS en ganar un partido tras estar abajo por tres goles, después de Seattle Sounders (2017) y LA Galaxy (2018). Ojeda, con siete goles en once partidos esta temporada, «es el rostro de esa hazaña», según la MLS.
En el vestuario de Orlando City destacan su «liderazgo silencioso» y su control mental: «Tiene un guía espiritual; medita, lo ayuda a controlar la ansiedad, a estar presente en cada momento, sin dejarse llevar por las expectativas futuras. La calma le ayuda mucho cuando los partidos se tensan», publicó la MLS. Su celebración característica es sentarse en el césped, cruzar las piernas y elevar los brazos en un gesto de meditación.
La noche, que prometía ser una fiesta rosa para Inter Miami, terminó con una bandera argentina en manos de Ojeda y una remontada que quedará en la historia de la liga.
