En un contexto de acceso limitado al crédito bancario, las pequeñas y medianas empresas argentinas recurren cada vez más a alternativas como el mercado de capitales, las fintech y las Sociedades de Garantía Recíproca para financiarse.
En el contexto argentino, donde el acceso al financiamiento sigue representando un desafío para el sector privado, las PyMEs están explorando alternativas crediticias más allá de las líneas tradicionales que otorgan los bancos. Empujadas por la necesidad de ampliar sus fuentes de recursos y apoyándose en las facilidades que brinda la tecnología, cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que recurren a instrumentos ofrecidos por entidades no financieras reguladas por el Banco Central (BCRA), como los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) y las plataformas fintech.
También gana terreno el uso de avales que conceden las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), los cuales permiten a las compañías acceder a mejores condiciones en términos de tasas de interés y plazos. Las estadísticas reflejan esta tendencia: en los dos primeros meses de este año, el financiamiento obtenido por las PyMEs a través del mercado de capitales local creció un 47% real respecto del mismo lapso de 2025, según datos oficiales de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el aumento había sido del 13% en comparación con marzo 2024-febrero 2025. Ambos números muestran que las pequeñas y medianas empresas recurren cada año más al mercado de capitales para descontar pagarés y cheques de pago diferido, entre otros instrumentos.
Con respecto a la búsqueda de avales de las SGR, que funcionan como un complemento para el crédito en general, las cifras también muestran un incremento. Según los últimos datos de la Cámara Argentina de Sociedades y Fondos de Garantía (Casfog), el número de PyMEs asistidas con garantías ascendió a 62.116 entre enero y septiembre de 2025, frente a 41.000 del mismo lapso de 2024. El 77% de las firmas asistidas son microempresas, el 18% pequeñas y el 5%, medianas. Por sectores, el 31% de las PyMEs que acudieron a una SGR pertenecen al comercio, el 24% a los servicios y el 22% a la industria.
“Si bien los bancos siguen siendo una fuente natural a la que acuden las PyMEs para obtener crédito, en el último tiempo crecieron las opciones de financiamiento de parte de las ALyC y otras entidades no financieras pero reguladas por el BCRA, que vinieron a ampliar el menú de instrumentos financieros del que pueden elegir las empresas”, señala Irene Alfiz, directora de Planeamiento Estratégico de LUC, una de las plataformas digitales que conecta a las PyMEs con los proveedores de crédito.
Entre esas herramientas que hoy están más al alcance por la innovación digital figuran los avales de las SGR, claves para reducir los costos de fondeo de las PyMEs. Según los mismos datos de la CNV, en febrero pasado los cheques de pago diferido avalados se descontaron en el mercado de capitales a una tasa promedio del 37,6%, una cifra sustancialmente más baja en comparación con otras alternativas como los adelantos en cuenta corriente (54,9% en promedio).
En esta misma línea, Alfiz destaca que “una de las ventajas que ofrecen las plataformas como LUC, además de conectar a las PyMEs con la oferta crediticia disponible, es que agiliza los trámites que debe realizar una empresa para acceder a los fondos”. Y concluye: “La carga de la documentación se hace una sola vez, desde el perfil que posee en la plataforma. Cada firma puede efectuar gestiones e interactuar con distintos proveedores de crédito para encontrar la opción que mejor se ajusta a sus necesidades”.
La Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, anunció en los últimos días una nueva inversión en Banco CMF S.A. con el objetivo de ampliar el financiamiento a micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) en Argentina. “Esta iniciativa contribuirá a cerrar las brechas de financiamiento que enfrentan las MiPyMEs, las cuales desempeñan un papel central en el crecimiento económico y la generación de empleo en el país”, se informó. El financiamiento de US$ 25 millones de IFC permitirá a Banco CMF ampliar su cartera de crédito a MiPyMEs, fortaleciendo la disponibilidad de financiamiento a mediano plazo. “La operación mejorará la capacidad del banco para brindar servicios financieros sostenibles, apoyando la inversión privada, la productividad y el empleo”, señaló un comunicado. De acuerdo a la IFC, el acceso al financiamiento sigue siendo restringido en Argentina, donde el crédito al sector privado representa apenas el 12% del PIB, uno de los niveles más bajos de la región.
