El diputado nacional visitó Cañuelas en el Día del Trabajador, exigió la liberación de su madre y llamó a discutir propuestas económicas concretas de cara a 2027.
El diputado nacional Máximo Kirchner encabezó este viernes un acto peronista en Cañuelas con motivo del Día del Trabajador, donde reclamó la libertad de su madre, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y pidió un marco de entendimiento político y económico dentro del peronismo de cara a las próximas elecciones presidenciales.
“Quiero que me digan cómo vamos a hacer, porque después aparecen diciendo que van a subir los salarios y las jubilaciones pero no cómo”, señaló el legislador de Unión por la Patria, quien se refirió a la actualidad político-económica del gobierno nacional, a la interna peronista y a la situación judicial de su madre, quien cumple prisión domiciliaria por corrupción.
Sobre el rumbo económico del Gobierno, Kirchner fue crítico: “Era previsible lo que pasaría con este gobierno. Esto iba a suceder y era evidente ley tras ley que sancionaba el Congreso, decisión tras decisión de Federico Sturzenegger y Luis Caputo. Esta realidad es una consecuencia ya vivida en otras oportunidades, pero en esta con mayor crudeza”.
“La opinión de Javier Milei sobre su actual ministro de Economía era más dura que la que hemos tenido muchos. Prácticamente decía que era un inútil que se había patinado el préstamo con el FMI y después lo eligió para el cargo. Son conscientes de lo que están haciendo: esto es una miseria planificada, una entrega planificada”, agregó.
En ese sentido, fustigó al Presidente: “Hay que poner la cabeza fría y ofrecer mucho trabajo, mucha voluntad, sangre, sudor y lágrimas para salir adelante. La Argentina va a necesitar que su dirigencia madure porque hoy gobierna la antipolítica, no un dirigente político. Esto hay que tenerlo claro: es un hombre formado en ciertos paneles de televisión que andaba con una motosierra”.
Respecto a la interna peronista, que cobró velocidad tras el visto bueno de Cristina Kirchner al armado electoral de Sergio Uñac, Máximo Kirchner pidió un debate profundo: “Yo quiero que me digan cómo vamos a hacer. Si no discutimos esto, después aparecen diciendo que van a subir los salarios y las jubilaciones… ¿Pero cómo? ¿Con este nivel de vencimientos actual cómo vamos a hacer? Esta es la pregunta y la discusión central de la Argentina hoy”.
“Hay que organizar esto porque alcanzar estos números y este supuesto equilibrio fiscal con la gente en esta situación lo puede hacer cualquier persona que no tiene alma, que no tiene empatía, que no tiene un mínimo grado de humanidad. Los equilibrios fiscales que hay que construir son con la gente adentro”, sostuvo.
También se refirió a la situación crediticia del país: “¿Los vencimientos que tiene Argentina por delante se pueden hacer con la sociedad en esta situación o peor? Nosotros creemos que no. Creemos que hay que charlar con los acreedores argentinos y empezar a cambiar esto”.
“El peronismo tiene que asumir que en diciembre de 2015 nos fuimos con una plaza llena y en diciembre de 2023 nos fuimos con la plaza vacía. Esa es la realidad. Desde ahí tenemos que arrancar para tener una discusión seria, responsable y que no busque engañar voluntades por un par de votos”, advirtió.
“Lo que tenemos que tener en claro quienes tenemos responsabilidades es que por juntar cuatro votos no hay que engañar voluntades. Yo creo que cualquier propuesta tiene que partir desde la seriedad. La prioridad debe ser organizar el desendeudamiento en Argentina”, concluyó.
Finalmente, pidió por la libertad de su madre: “Es una mujer firme, inteligente, estudiosa y trabajadora. Nos está empujando a todos para ponerle ganas y poder transmitirle a la gente que tenga esperanzas, que vamos a poder salir de esto. La situación que ella atraviesa es tremendamente injusta, porque en Argentina la casta está libre y Cristina está presa, y la sociedad vive como vive”.
