Analistas del banco elevaron su pronóstico para el índice estadounidense, citando un panorama más sólido para la tecnología y la inteligencia artificial como motores de las ganancias corporativas.
Un renovado optimismo en torno a la inteligencia artificial está contribuyendo a impulsar las proyecciones para el mercado de valores de Estados Unidos. Estrategas de JPMorgan Chase & Co. han elevado su objetivo para el índice S&P 500 a 7.600 puntos para fin de año, un ajuste al alza desde los 7.200 puntos estimados el mes pasado.
El índice de referencia cerró en 7.109 puntos el lunes, lo que implica una potencial suba de cerca del 7% para alcanzar la nueva proyección. Según el equipo liderado por Dubravko Lakos-Bujas, esta revisión se basa en una perspectiva más favorable para el sector tecnológico y de IA, que se espera que impulse los resultados empresariales y compense ciertas preocupaciones geopolíticas persistentes.
El cambio de postura, luego de una rebaja en marzo motivada por riesgos geopolíticos, refleja la volatilidad del entorno actual. Los analistas destacaron que los primeros reportes de ganancias del primer trimestre parecen más sólidos que los del trimestre anterior, cuando existía cierta fatiga de los inversores ante los elevados gastos de capital en IA.
Entre los catalizadores mencionados figura el lanzamiento limitado del nuevo modelo ‘Mythos’ de Anthropic PBC, que ha avivado el optimismo sobre el ritmo de avance de esta tecnología. Cerca del 66% de las empresas vinculadas a la IA dentro del S&P 500 han superado al mercado desde ese anuncio a principios de abril.
«En un mundo donde empresas y gobiernos compiten por invertir en inteligencia artificial en busca de productividad, creemos que este tema de crecimiento de calidad seguirá siendo atractivo», señalaron los estrategas en su informe.
El S&P 500 ha tocado máximos históricos recientemente, en un contexto de mayor apetito por el riesgo a nivel global. No obstante, el equipo de JPMorgan advirtió que la volatilidad geopolítica podría generar correcciones a corto plazo, aunque consideran limitado el riesgo de una escalada significativa. Incluso plantearon que una rápida resolución de los conflictos actuales podría impulsar al índice hacia los 8.000 puntos.
