Expertos en ciberseguridad identifican las fallas de configuración más comunes que los ciberdelincuentes aprovechan para vulnerar cuentas y difundir fraudes. Conocerlas y aplicar medidas simples es fundamental para la protección.
El uso masivo de WhatsApp en América Latina lo convirtió en una de las principales herramientas de comunicación, pero también en un blanco frecuente para estafas digitales. Según la empresa de ciberseguridad Eset, los ciberdelincuentes perfeccionaron en los últimos años sus métodos y hoy aprovechan errores básicos de configuración para tomar control de cuentas y engañar a los contactos de las víctimas.
Frente a estos riesgos, los especialistas recomiendan adoptar medidas simples pero efectivas para proteger el dispositivo. Las más conocidas son: activar la verificación en dos pasos, evitar hacer clic en enlaces desconocidos, limitar la visibilidad de la información personal, proteger las copias de seguridad y ajustar la configuración de notificaciones para no exponer datos en la pantalla bloqueada.
