El especialista en comercio exterior señaló la existencia de ‘una guerra de relatos’ sobre el tránsito marítimo en la zona, lo que genera incertidumbre en los mercados y la logística internacional.
El especialista en comercio exterior, Miguel Ponce, conversó con Canal E y se refirió a cómo la tensión geopolítica en Medio Oriente vuelve a impactar en el comercio internacional. En medio del conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel, el foco está puesto en el estratégico Estrecho de Ormuz.
Ponce planteó la dificultad para interpretar con claridad lo que ocurre en la región. «Hay una guerra de relatos», señaló, al describir versiones contradictorias sobre la circulación de buques. En ese sentido, explicó que, por un lado, «escuchamos que el Estrecho de Ormuz está funcionando normalmente», pero al mismo tiempo, «el gobierno de Estados Unidos dice explícitamente lo exitoso que está siendo la interrupción en el Estrecho de Ormuz».
El analista mencionó que esta dualidad de informaciones genera incertidumbre en los mercados y en la logística global: «Los barcos están saliendo y moviéndose de origen a destino sin saber cuál va a ser la tarifa que van a terminar pagando».
Uno de los puntos más relevantes de su análisis es el efecto diferido del conflicto. Según desarrolló, todavía no se percibe el impacto total en las refinerías, pero eso podría cambiar en breve. «Hay una fecha que no se está teniendo en cuenta, el día 20 de abril», afirmó. Ponce explicó el motivo: «Los barcos que han estado llegando a las refinerías del mundo son los que lograron salir antes de esa fecha».
A partir de ahí, se podría abrir un escenario complejo: «A partir de esa fecha hay un hueco que va a empezar a ser cada vez más agravante de la situación». El impacto, según el especialista, puede ser inmediato en precios y actividad económica: «Parar una refinería no es simplemente cerrar la llave porque no me llega más petróleo, sino el impacto que se traslada a precios automáticamente».
