El delantero, proveniente del fútbol regional, se adaptó rápidamente al profesionalismo y ya despierta interés de clubes más grandes.
Leandro Córdoba, un joven de 21 años oriundo de la localidad cordobesa de Devoto, ha realizado una rápida transición desde la Liga Regional de San Francisco al fútbol profesional de la Primera Nacional con Racing de Córdoba. Su talento, evidente desde sus inicios, ahora atrae miradas de clubes de Primera División y del extranjero.
«Fue un proceso muy rápido. Me vieron en Devoto, a la semana me llamaron y a los pocos días ya estaba en Córdoba», relató el futbolista sobre su llegada al club «Academia». Aunque admitió que la adaptación de un pueblo a la gran ciudad no fue sencilla, el apoyo de su familia fue fundamental para superar las dificultades iniciales.
Roberto Grella, su primer entrenador en las divisiones infantiles del club El Faisán (ex Centro Vecinal Noroeste), destacó sus condiciones innatas pero también el aprendizaje necesario: «Era un chico con condiciones sobresalientes. Tuve que enseñarle la importancia del juego colectivo, y lo entendió rápido».
Periodistas y conocidos de Devoto coinciden en resaltar, más allá de su calidad futbolística, su humildad y su conexión con sus raíces. «Viene cuando puede, hace vida normal. Su historia motiva a los chicos del pueblo», comentó Mariana Andrés de Multimedio Devoto.
En Racing, Córdoba ha demostrado en pocos meses las virtudes forjadas en el potrero: gambeta, decisión y eficacia. Su presente es prometedor y su futuro, según quienes lo conocen, «no tiene techo».
