El norirlandés, defensor del título, comparte el liderato con el estadounidense Sam Burns. Los argentinos Mateo Pulcini y Ángel Cabrera finalizaron con resultados por encima del par.
La primera ronda del Masters de Augusta dejó como protagonista a Rory McIlroy. El golfista norirlandés, actual campeón, firmó una tarjeta de 67 golpes (-5) para situarse en la punta del torneo, posición que comparte con el estadounidense Sam Burns.
McIlroy, de 36 años, tuvo un arranque discreto pero su juego cobró impulso en la segunda parte del recorrido, sumando birdies en los hoyos 8, 9, 13, 14 y 15. Su rendimiento llega tras una preparación marcada por precauciones físicas, luego de retirarse del Arnold Palmer Invitational en marzo por un dolor de espalda.
Un dato destacado de su ronda fue el desempeño en el green, donde con solo 25 putts compensó un juego de tee a green menos preciso de lo habitual. El norirlandés busca unirse al exclusivo grupo de golfistas que han logrado el ‘back-to-back’ en Augusta, hazaña conseguida anteriormente por Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods.
La jornada también tuvo un momento de nostalgia con el español José María Olazábal, bicampeón del torneo, quien lideró el marcador durante cerca de dos horas y media a sus 60 años.
El desempeño argentino
Por el lado argentino, la primera ronda fue complicada. Mateo Pulcini, campeón del último Latin American Amateur Championship, finalizó con una tarjeta de 81 golpes (+9). Por su parte, Ángel Cabrera, en su 23ª participación en el Masters, firmó un recorrido de 79 golpes (+7). Ambos golfistas no pudieron mantener un buen arranque y acumularon bogeys en la segunda parte de la ronda.
