El presidente de Estados Unidos amenazó con atacar infraestructura civil iraní si no se desbloquea el paso marítimo clave para el comercio de hidrocarburos. Teherán respondió con advertencias de represalias.
WASHINGTON (AFP).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum al gobierno de Irán, exigiendo la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio global de hidrocarburos. «Abran el estrecho de Ormuz o vivirán el infierno», declaró Trump, fijando un plazo de 48 horas para alcanzar un acuerdo.
En sus declaraciones, el mandatario estadounidense amenazó con atacar centrales eléctricas y puentes de Irán si el país no cumple con la demanda. Posteriormente, en su cuenta de Truth Social, precisó como fecha límite el martes a las 20 horas (medianoche GMT). Aunque mencionó en una entrevista con Fox News que existen oportunidades de llegar a un acuerdo este lunes, reiteró su postura: «Si no cierran un acuerdo, y pronto, estoy considerando hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo».
La respuesta iraní no se hizo esperar. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Trump de sumir a Estados Unidos en un «auténtico infierno» y advirtió que «toda nuestra región arderá». Por su parte, el general Ali Abdollahi Aliabadi calificó el ultimátum como «una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida».
Rusia, aliado de Teherán, condenó las amenazas a través de la oficina del canciller Serguéi Lavrov, instando a Washington a abandonar «el lenguaje de los ultimátums» y retomar las negociaciones.
En un contexto de escalada, Irán lanzó este lunes nuevos ataques con misiles y drones contra Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, advirtiendo de represalias «devastadoras» si Estados Unidos cumple sus amenazas. Israel respondió con una nueva serie de ataques contra objetivos en Teherán. Además, los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaron la muerte de su jefe de inteligencia, el general Majid Khademi, en un bombardeo atribuido a fuerzas «estadounidense-sionistas».
El cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos, ha generado una fuerte tensión en los mercados globales y representa un nuevo capítulo en el conflicto entre ambas naciones.
