Expertos en nutrición destacan el valor de los frutos secos como fuente de energía, proteínas vegetales y nutrientes esenciales que contribuyen al bienestar general.
Los frutos secos son reconocidos como un componente valioso de una alimentación saludable. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, su consumo se asocia con la reducción de factores de riesgo de enfermedades crónicas. Aportan proteínas vegetales, fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y ácidos grasos beneficiosos.
La licenciada en Nutrición Silvina Tasat explica que no contienen colesterol, característica que los convierte en alimentos cardioprotectores. Joaquín González Saucedo, nutricionista especializado en alimentación deportiva, añade que sus ácidos grasos esenciales, como el omega 3 y el omega 6, brindan energía y tienen efectos positivos en el sistema nervioso y cardiovascular.
Son ricos en vitamina E, un potente antioxidante, y vitaminas del complejo B, importantes para las funciones neurocognitivas. Además, aportan minerales como calcio, magnesio, fósforo, zinc y hierro, esenciales para la estructura ósea, el equilibrio hídrico y la función muscular.
Tasat sugiere su ingesta para todos los grupos etarios, especialmente para personas con cansancio crónico o deportistas, advirtiendo que deben evitarlos quienes padecen alergias o niños pequeños.
Nueces
Originarias de América del Norte, son uno de los frutos secos con mayor cantidad de omega 3. Un estudio del British Journal of Nutrition indica que consumirlas cuatro veces por semana reduce un 37% el riesgo de enfermedades cardíacas. Otra investigación de 2020 destaca sus beneficios para la cognición y la salud cerebral.
Almendras
Proveen una fuente importante de grasas saludables y calcio. Una porción de 30 gramos aporta aproximadamente el 65% del requerimiento diario de grasas saludables y 76,3 mg de calcio, siendo una alternativa para quienes no consumen lácteos.
Avellanas
Nativas de Asia, son ricas en triptófano, un aminoácido que colabora en la producción de melatonina, hormona relacionada con el sueño. Se consumen crudas o tostadas, aunque el calor puede alterar la calidad de sus grasas.
Piñones
Semillas de las piñas mediterráneas, su recolección es compleja. Poseen una alta proporción de hierro, aportando unos 1,6 microgramos por porción de 30 gramos, nutriente clave para prevenir la anemia.
Pistachos
De gran uso culinario, se destacan por su alto contenido de potasio, con 308 miligramos cada 30 gramos.
