Un estudio reciente muestra que el 65% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes, mientras que la mayoría ajusta sus gastos. El informe detalla los rubros más afectados y los sentimientos predominantes en la población.
Según una investigación cuantitativa de la consultora Pulso Research, realizada entre el 9 y el 16 de marzo a nivel nacional, el 65% de los hogares argentinos declara tener dificultades importantes para llegar a fin de mes. El estudio, basado en 1300 casos, indica además que 9 de cada 10 personas afirman cuidar más sus gastos que hace un año, y tres de cada cuatro no logran ahorrar.
En este contexto, dos de cada tres consumidores reconocieron haber tenido que resignar consumos durante el último mes, con un enfoque particular en los rubros más básicos: alimentos y bebidas, especialmente la carne. Le siguen en la lista de recortes las salidas y la indumentaria.
Al indagar sobre los sentimientos que despierta esta situación, el malestar se organiza en dos dimensiones. Las emociones denominadas «activas» (bronca, impotencia, frustración, hartazgo y enojo) concentran el 60% de las menciones. Mientras, las «pasivas» (tristeza, angustia, resignación y comprensión) aglutinan el 38%. En línea con esto, el 70% de los consultados manifestó sentir ansiedad por la cotidianidad signada por la restricción y la incertidumbre sobre el futuro.
Los datos del primer bimestre del año reflejan una caída en los volúmenes de ventas en la mayoría de los sectores, continuando una tendencia observada en los períodos anteriores. Sin embargo, una investigación cualitativa complementaria, basada en 14 focus groups, sugiere que los consumidores no se limitan solo a elegir lo más económico. En cambio, están desarrollando estrategias complejas para sincronizar sus deseos con sus posibilidades, priorizando ciertos valores y hábitos para preservar, en la medida de lo posible, su estilo de vida e identidad.
Un dato económico que contextualiza esta situación es el cálculo del ingreso disponible de los hogares. Según un informe de Ecolatina, luego de cubrir los gastos fijos, las familias argentinas cuentan con recursos para consumos discrecionales que son un 40% más acotados que los de 2017.
