InicioespectaculosSe estrena "El último gigante" en Netflix: un drama familiar filmado en...

Se estrena «El último gigante» en Netflix: un drama familiar filmado en las Cataratas del Iguazú

La nueva película de Marcos Carnevale, protagonizada por Oscar Martínez y Matías Mayer, explora los vínculos, el abandono y la búsqueda de redención en el imponente marco natural de Misiones.

Ya está disponible en la plataforma Netflix la película «El último gigante», escrita y dirigida por Marcos Carnevale. El filme, protagonizado por Oscar Martínez y Matías Mayer, fue rodado en gran parte en la provincia de Misiones, utilizando el paisaje de las Cataratas del Iguazú como telón de fondo para una historia íntima y familiar.

La trama sigue a Julián (Martínez), un ex piloto que, tras haber sostenido dos familias en paralelo durante años, eligió a una y abandonó a la otra. Veintiséis años después, reaparece en la vida de su hijo Boris (Mayer), quien trabaja como guía náutico en el Parque Nacional Iguazú. Julián, ahora enfermo terminal, busca un acercamiento, desencadenando un drama que aborda temas como el abandono, el perdón y la comprensión.

El elenco se completa con las actuaciones de Inés Estévez, Silvia Kutika, Johanna Francella y Luis Luque, entre otros.

El paisaje como protagonista

En una entrevista con el medio PERFIL, el director Marcos Carnevale y el actor Oscar Martínez hablaron sobre el proyecto. Carnevale explicó que, si bien la historia «podría haber ocurrido en cualquier otro lugar», eligió Iguazú por su contexto grandioso, que contrasta con la intimidad del relato. «Tomé el riesgo de poner un contexto enorme, representar esta imagen del gigante, porque las Cataratas me intimidan como los Andes», afirmó.

El rodaje requirió la colaboración del Gobierno de Misiones y de Parques Nacionales, debido a la compleja logística que implica filmar en un entorno natural de esas características, con variables climáticas y la necesidad de coordinar con la actividad turística regular.

Una historia con temas universales

Consultados sobre el público al que apunta la película, ambos coincidieron en la universalidad de sus temas. «Es un público imposible de determinar porque es una historia, como muchas otras, muy universal», señaló Martínez, sugiriendo que podría resonar especialmente en personas con mayor experiencia de vida.

Carnevale, por su parte, afirmó: «Mi público es muy amplio, muy popular, gran cantidad de gente, porque me gusta llegar con historias universales. Los temas de mis películas no son ajenos a nadie y empatizan rápido: la vida, la muerte, el amor. No le temo a lo popular para nada».

El director también aclaró que la película no está escrita desde la perspectiva del perdón, sino de la comprensión. «Julián sabe que es imperdonable lo que hizo. Sí, está buscando redimirse, decirle lo que siente y esperar que Boris tenga los elementos para comprender», explicó.

Más noticias
Noticias Relacionadas