Una práctica popular de jardinería recomienda utilizar los restos del café filtrado como complemento para el suelo de los limoneros. Especialistas analizan sus ventajas y advierten sobre su uso correcto.
Entre los consejos de jardinería que circulan en redes sociales, uno de los más compartidos es guardar los restos del café filtrado y esparcirlos al pie de un limonero. La práctica ha generado interés entre quienes cultivan cítricos, planteando la duda sobre su efectividad real. Según especialistas, el café usado posee propiedades que pueden beneficiar al suelo, aunque su aplicación no es universal y requiere ciertos cuidados.
El limonero es un árbol que necesita sol, buen drenaje, riego moderado y un suelo levemente ácido. Aquí es donde el café usado podría tener un rol. Sin embargo, su uso incorrecto podría generar exceso de acidez, hongos o compactación del suelo.
El café que queda después de ser filtrado conserva restos de nitrógeno, potasio, magnesio y pequeñas trazas de fósforo, nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal, según explica el sitio especializado Garden Gate Magazine. También contiene materia orgánica que mejora la retención de humedad y la aireación de la tierra cuando se mezcla adecuadamente. Su pH, a diferencia del grano seco, ya no es tan ácido, pero sigue siendo ligeramente acidificante, lo que favorece a plantas que prefieren suelos con pH bajo o neutro, como los limoneros, arándanos, hortensias y azaleas.
De acuerdo con los expertos, el café usado cumple con tres funciones principales: actúa como un fertilizante suave que libera nitrógeno lentamente, ayudando al desarrollo de hojas verdes y a la actividad microbiana del suelo; mejora la estructura del sustrato, evitando que la tierra se compacte y permitiendo un mejor drenaje y aireación para las raíces; y puede ayudar a corregir suelos muy alcalinos, favoreciendo la absorción de nutrientes como hierro y calcio, lo que previene problemas como la clorosis (hojas amarillas con nervaduras verdes).
Además, sitios como Garvillo señalan que el café usado puede ayudar a disuadir babosas, caracoles, hormigas y gatos, actuando como un repelente natural debido a su olor y textura.
En conclusión, utilizar café usado al pie de un limonero puede ser beneficioso si se hace con criterio. Sirve como mejorador del suelo, aporta nutrientes, favorece la acidez adecuada y mejora la absorción de minerales. No se trata de un fertilizante milagroso, sino de un recurso complementario, económico y ecológico.
