La abogada santiagueña, acusada por un incidente racista en Río de Janeiro, llegó a Buenos Aires luego de que una cámara superior concediera un habeas corpus y se pagara una fianza. Expresó su arrepentimiento y su deseo de reunirse con su familia.
La abogada santiagueña Agostina Páez arribó este martes a la Argentina, tras un vuelo desde Río de Janeiro que aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery a las 19.20. «Viví mi regreso con mucha ansiedad, pero se siente increíble volver. No veía la hora de llegar. Ahora estoy tranquila, ya que estamos aquí en Buenos Aires», expresó la joven de 29 años al regresar, tras dos meses detenida en Brasil acusada por injuria racial.
Viajó acompañada por su abogada brasileña, Carla Junqueira, quien la secundó durante el contacto con la prensa en la terminal aérea. «Me arrepiento de haber reaccionado mal. A pesar del contexto y de todo, me arrepiento de haber reaccionado de esa manera», agregó Páez. El ambiente en el sector de llegadas internacionales era calmo, con presencia mayoritaria de periodistas convocados por la influencer.
«Quiero llegar a mi provincia, Santiago del Estero, reunirme con mi familia, con mis amigas, y nada más», expresó durante el intercambio. Permanecerá en Buenos Aires hasta la mañana del miércoles, cuando tomará un vuelo a su provincia natal.
El caso se originó el 14 de enero a la salida de un bar en Ipanema, donde Páez fue grabada realizando gestos considerados racistas hacia empleados del establecimiento. El incidente derivó en una causa penal bajo las leyes brasileñas, que originalmente contemplaba una pena potencial de hasta 15 años de prisión.
El lunes último, la octava Cámara de Río de Janeiro concedió un habeas corpus a su favor. El camarista Luciano Barreto Silva cuestionó la actuación del juez de primera instancia, que había retenido a la joven dos meses en Brasil, y ordenó el levantamiento de las medidas cautelares, supeditado al pago de una fianza de aproximadamente 20.000 dólares y la declaración de un domicilio en Argentina.
Tras el pago, el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte, de la 37ª Vara Criminal de la Capital, firmó el martes la orden para la retirada de la tobillera electrónica. En su fallo, Barreto Silva emitió críticas a la rigidez del tribunal inferior por mantener las medidas a pesar del estado avanzado de la causa, una decisión interpretada como un revés para esa instancia.
Esta resolución de la cámara superior fue la que obligó a ejecutar la liberación, permitiendo a Páez recuperar su pasaporte y regresar a su país, donde deberá aguardar el desarrollo del proceso judicial que enfrenta por injuria racial.
